La pandemia trajo como consecuencia el derrumbe de los fletes internacionales, un exceso de oferta y una casi nula demanda generando un nivel de tarifas desde Asia de usd 500 por contenedor de 40 pies. Paralelamente, los fletes aéreos tomaron protagonismo con un aumento abrupto de reservas aéreas que hicieron que las tarifas aéreas se dispararan. La situación se mantuvo hasta la segunda quincena de julio, donde a partir de ese momento las tarifas marítimas fueron aumentando de manera abrupta y sostenida, hasta alcanzar a la fecha valores de hasta US$ 7500 por contenedor estandard de 40 pies desde Asia. La razón por la cual las navieras están aplicando un fuerte incremento en los precios de los fletes es debido a un conjunto de factores entre los que podemos destacar:

  • Control de la oferta de espacio en los buques a través de “La estrategia de blank sailings” , que se trata de la suspensión de servicios por parte de las navieras, estrategia que les está dando resultado, afectando los intereses de los importadores, que han visto aumentos récord en los fletes.
  • Los cambios en rotaciones de barcos de gran capacidad hacia rutas donde los fletes son más rentables.
  • Fuerte incremento de la demanda de contenedores a nivel mundial por incremento de la carga.
  • Las Exportaciones chinas se incrementan en forma constante.
  • Escasez de equipos vacíos de 40 std y 40 HQ por el desequilibrio que se produce porque las líneas marítimas que no son capaces de reponerlos en origen a la velocidad necesaria.
  • El comienzo del peak season (temporada alta de carga) y la proximidad de las fiestas chinas terminan de dar por tierra toda posibilidad de alcanzar un producto competitivo en cualquier mercado.

Para el caso de Argentina el panorama es aún más preocupante ya que:

  • “Argentina, disputa el espacio con Brasil, quien se lleva el mayor volumen de carga”
  • Los cargadores no sólo enfrentan las generales de la ley, sino que además hay variables que complejizan y encarecen las operaciones.
  • Hay una política selectiva de restricciones a las importaciones.
  • La pandemia “disparó en todo el mundo un incremento de los bienes de consumo”.
  • Los importadores importaron por encima de las expectativas de ventas porque prefieren stockear productos que tener efectivo por la creciente e imparable devaluación del peso.
  • Incertidumbre respecto de los planes económicos.

En definitiva, un escenario desfavorable donde las líneas marítimas resultan por ahora los grandes ganadores de la pandemia.

Para tener en cuenta para inicios del 2021

Los fletes internacionales seguirán subiendo hasta principios/mediados de marzo.

El cupo de importación que regula Secretaria de Comercio debería renovarse con el inicio del nuevo año y debería destrabar licencias no automáticas especialmente para aquellos que tienen mercadería en puerto o fiscales a la espera de una licencia de importación.

Por otra parte, la presentación de proyecciones a Secretaría sería de importancia, para que, desde inicio de año se asignen cupos previsibles de importaciones, siempre y cuando no resulte contraproducente, toda vez que aquellos que no la presentaron este año, han obtenido mayor volumen de LNA aprobadas, un tema, para revisar claramente.

Los primeros seis meses del año marcaran el rumbo para los importadores, en los primeros tres el objetivo será alcanzar la aprobación de LNA y los tres últimos esperar la baja de fletes que se dará en forma paulatina para coordinar la carga de sus compras.

Como sugerencia, involucrarse en los negocios internacionales requiere de un análisis profundo, en aspectos como: “qué, cómo, cuándo, a quién compro y a qué costo”, como también una selección de operadores (despachante, Forwarder, banco, personal de comercio exterior y otros) quienes se ocuparán de nuestras operaciones internacionales, entendiendo que “la profesionalización” es la herramienta que asegurará el resultado esperado. A propósito: sabes cuál es el resultado esperado al que podrías arribar si lo haces profesionalmente?